ALQUILER DE OBRAS DE ARTE

¿Por qué alquilar arte? Es sofisticado: el arte contemporáneo proyecta una imagen corporativa dinámica y sofisticada. Disponemos de un amplio catálogo de cuadros, esculturas, fotografías y grabados, y contamos con más de 450 artistas. Además, las obras de arte crean un ambiente estimulante para los empleados. Es rentable: puede disfrutar de una obra de arte original de un artista de renombre y es un gasto deducible fiscalmente para las empresas. Es flexible: el contrato de arrendamiento permite cambios y adquisiciones, y es cómodo: FLECHA se encarga desde el estudio de proyección hasta la instalación.


DECORACIÓN DE OFICINAS CON ARTE

Añada al alquiler de obra de arte nuestro servicio integral y gratuito de Asesoramiento: selección de obra, producción e instalación. Periodo de prueba de 15 días.


REGALOS DE EMPRESA

A través de nuestro servicio de asesoramiento gratuito le ayudaremos a elegir, diseñar y producir el regalo perfecto para sus empleados o clientes. Más de 450 artistas y un amplísimo catálogo de obras con precios muy competitivos. Su producto, su sede, logo, claim, etc. convertidos en obra de arte.


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El mundo gira igual |Fotografía de Carolina Pingarron | Compra arte en Flecha.es El mundo gira igual | Fotografía de Carolina Pingarron | Compra arte en Flecha.es

Carolina Pingarron
El mundo gira igual, 2013

220€

Fotografía

Fotografía impresa sobre tela Silk Satin sobre bastidor

La obra de Carolina Pingarrón ya ha tratado antes sobre el tema del inconsciente/consciente colectivo. Pero si en su serie “Miedo Memoria” acariciaba los mecanismos mentales que seleccionan o borran nuestros recuerdos para protegernos, ahora viaja hacia el sueño despierto. El proyecto “Soledades Compartidas” nos sitúa en un entorno simbólico común, la playa. Campo de juego en la infancia, traducción visual de la palabra “vacaciones”, lugar de supuesta diversión de masas. Pero en las playas de Pingarrón el ruido de las olas y los niños desaparece, el bullicio se convierte en vacío y las instantáneas nos resultan tan extrañas como familiares. En estas orillas, las alegrías y las miserias se unifican, se vuelven extrañas y a la vez se humanizan, porque la sensación de soledad es extremadamente humana. Porque nosotros no conseguimos reconocernos en ninguna de sus negras siluetas, y al mismo tiempo podíamos ser cualquiera de ellas. Y porque siempre paseamos y jugamos en un lugar así, al menos en nuestra mente. Una representación de una honesta rareza y que produce cierto vértigo. Román Linacero

150 x 85 x 3 cm

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