Las Mujeres en el Arte antes del s. XVIII

Recordamos a grandes mujeres artistas que consiguieron históricos hitos en el mundo del Arte, un mundo entonces acotado para los hombres, en la mayoría de los casos estas artistas consiguieron superar fuertes trabas, en la mayoría de los casos  ni siquiera pudieron estudiar anatomía al natural pues no se consideraba algo propio de la moral una mujer, a pesar de ello consiguieron posicionarse como las grandes artistas que eran.

Sofonisba Anguissola

Nacida en Italia en 1535 es la primera pintora reconocida del Renacimiento, cultivó en especial el retrato y el autorretrato. Sofonisba provenía de una familia noble genovesa, tanto ella como sus hermanas cultivaron su destreza en las bellas artes, la más recordada hasta la fecha ha sido Sofonisba. Fue instruida por el propio Miguel Angel, quien vio en ella su indudable potencialGiorgio Vassari el gran historiador de arte, escribió sobre Sofonisba: “Anguissola ha mostrado su mayor aplicación y mejor gracia que cualquier otra mujer de nuestro tiempo en sus empeños por dibujar; por eso ha triunfado no sólo dibujando, coloreando y pintando de la naturaleza, y copiando excelentemente de otros, sino por ella misma que ha creado excelentes y muy bellas pinturas”.

Viajó a España y fue retratista de Felipe II, el Duque de Alba y otros representantes de la corte española, se la considera el eslabón entre el retrato italiano y el retrato español del s.XVII. Había sido dama de compañía de la Reina española ganando su favor, en 1570 continúa soltera por lo que Felipe II arregló su matrimonio con Francisco de Moncada, hijo del príncipe de Paterno, virrey de Sicilia. Tras la muerte de este volvió a casarse con un joven noble genovés, vivió en Genova y disfrutó de una cómoda vida donde siguió pintando hasta su muerte, con visitas de sus colegas, algunos de afamada reputación como el propio Van Eyck.

Autorretrato de Sofonisba Aguisola de joven.
Autorretrato de Sofonisba Aguisola de joven.

Lavinia Fontana:

Nacida en Bolonia en 1552, era una ciudad italiana por aquella época marcada por su progresismo, por ejemplo aceptaban a mujeres estudiantes en su universidad desde el s. XIII. Fue la primera artista en salir de las esferas limitadas a las mujeres artistas, en aquel tiempo era o un tribunal o un convento, además de ser la primera mujer en pintar desnudos femeninos.

Lavinia se casó en 1557 con Gian Paolo Zappi, un artista de origen noble que contrariamente a las costumbres de la época dejó su carrera artística para cuidar de la extensa prole de ambos, 11 hijos, mientras Lavinia llevaba el soporte económico a la casa. Si es cierto, que su marido la ayudaba a pintar los fondos de su pintura.

Fue una pintora muy aclamada por la nobleza y burguesía de la época en Italia. Lavinia destacó por sus desnudos masculinos y femeninos en pinturas mitológicas y sagradas, por lo que se mudo a Roma para trabajar para la corte del Papa Clemente VIII. Podemos decir que fue la segunda artista más aclamada hasta entonces, tras Sofonisba Aguisola, recibiendo encargos públicos y privados, algo inusual en mujeres de la época, así como que continuara con su labor creativa fuera del matrimonio, además fue la artista más productiva anterior a 1700.

Autorretrato de Lavinia Fontana.
Autorretrato de Lavinia Fontana.

Clara Peeters:

Holandesa nacida en 1594, no se tiene información de su formación pero se ven claras referencias a los bodegonistas holandeses. En aquella época las mujeres pintoras no podían acceder a clases de anatomía natural, por lo que la mayoría de ellas enfocaban su pintura a la temática de los bodegones. Peeters se caracterizó por su pintura meticulosa y el uso del autorretrato reflejado en piezas de sus naturalezas muertas, algo que otros artistas emularían después de ella. A día de hoy se conservan 20 de sus piezas repartidas por lo general en colecciones privadas, el Museo del Prado le dedicó una exposición, siendo la primera mujer en protagonizar una exposición individual en esta institución.

Autorretrato de Claro Peeters.

Elisabetta Sirani:

Boloñesa nacida en 1638, fue una de las últimas representantes de la escuela boloñesa, conoció la pintura de la mano de su padre, también pintor. De nuevo, Elisabetta al ser mujer no fue aceptada en ninguna escuela de bellas artes, razón por la que posiblemente no tenía tanta destreza en el dibujo anatómico. Fue una de las primeras pintoras con más proyección internacional en la historia, fue una artista de considerado renombre en Europa y destacó por sus pinturas religiosas de Virgen con el Niño y Sagradas Familias. Su prematura muerte a la edad de 27 años truncó esta carrera y lo que parecía ser, la futura representante del barroco decorativo que acabó abanderando Luca Giordano. A pesar de su muerte dejó una producción prolífica, más de 200 pinturas, grabados y dibujos.

Autorretrato de Elisabetta Sirani.
Autorretrato de Elisabetta Sirani.

Rachel Ruysch:

Holandesa nacida en 1664 destacó como pintora de naturalezas muertas. Creo su propio estilo y consiguió fama internacional. Su trabajo fue continuado por el artista Jan van Huysum quien llevó este género al máximo exponente de su popularidad. Hija de un profesor de anatomía y botánica, utilizaba todas las muestras  de insectos, esqueletos de animales y minerales de su padre para poder dibujarlos. Más tarde comienza a pintar insectos y flores de su padre a la manera de otro artista de la época, Otto Marseus van Schrieck. A la edad de 15 ya fué enviada a ser aprendiz del pintor Willem Van Aest y a la edad de 18 ya firmaba y vendía sus propias pinturas. Tuvo mucha relación con otros pintores de su época y se caso con el retratista Juriaen Pool, a pesar del matrimonio y los diez hijos de la pareja, siguió pintando el resto de su vida. Se la considera una artista muy prolífica, hizo cientos de obras, y de las mejores de su género. De hecho fue una artista muy valorada en su época, una obra suya entonces se pagaba por 1200 florines cuando una de Rembrandt apenas alcazaba los 500 florines.

Autorretrato de Rachel Ruysch.
Autorretrato de Rachel Ruysch.

Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun:

Parisina nacida en 1755 en una familia humilde, podemos decir que fué la artista mujer más reconocida y famosa del s.XVIII y una de las retratistas más demandadas de su época, dejó tras de si más de 660 retratos y 200 paisajes.

Con tan sólo 15 años ya contaba con su propio estudio, y con 19 años pudo entrar en la Real Academia de Pintura y Escultura, pronto se casó por necesidad con otro pintor de la época, Jean-Baptiste Pierre Lebrun. Se convirtió en retratista de cámara de la reina María Antonieta, ante la Revolución Francesa, tuvo problemas, declarada monárquica tuvo que huir del país. Gracias a sus buenos contactos con la nobleza pudo vivir junto con su hija en Italia y Rusia donde fue retratista de la corte de Catalina La Grande. Pudo volver a Francia más tarde en los tiempos de Napoleón I donde murió en 1842, tras una vida de éxito y exilio, con memorias incluidas.

Autorretrato de Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun, expuesto en la National Portrait Gallery de Londres.
Autorretrato de Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun, expuesto en la National Portrait Gallery de Londres.

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