ORRITE

“El personaje. ¡Qué importante es el personaje! La fuerza de su presencia captura la atención y en él reside la inquietud de que algo sucede.
Pero mientras nada sucede, posa la escena. Entre luces y sombras, ese baile de compañeros ineludibles, va apareciendo el alma del momento. Es entonces cuando esas luces y sombras, las texturas, la esencia y el tiempo hacen las veces de versos en la poesía del momento.
Vivimos anhelando, imaginando, esperando el momento perfecto. Vivimos sin levantar la mirada, son saber que somos nosotros quienes hacemos el momento perfecto.
Y así, como un cazador de sueños, voy capturando momentos que no me pertenecen. Momentos con alma.
En el anhelo de hacer perdurable lo transitorio quiero ahondar hasta lo imaginable. Y atado a la superficie, aspiro a llegar a lo más profundo, transmitir lo escondido, aquello que me hace desear que la belleza aparente de un momento no sucumba en el tiempo.”







